Eloísa del Mar Arentas Torresdey

Soy una mujer feminista en deconstrucción constante, tengo 29 años, me asumo bisexual no binaria y mantengo una relación amorosa lésbica. Nací y crecí en Ciudad Juárez, Chihuahua, frontera con El Paso, Texas. En los comienzos de la guerra contra el narcotráfico que declaró el nefasto de Felipe Calderón, migré a Xalapa, Veracruz para seguir estudiando. Nunca sentí mucha pertenencia al barrio donde mi familia se estableció en la border, pues mi madre y mi padre no permitieron que creciera en las calles por la situación extrema de violencia, lo cual no implica que no ame el lugar donde crecí y reconozca a la gente que ahí vive en su lucha diaria de supervivencia. Así pues, me siento identificada con las expresiones artísticas que surgen al margen de lo establecido como canon, por eso tengo un profundo interés en las raperas.

El arte que Destiny Frasqueri (Princess Nokia, antes Wavy Spice) levanta en la escena del hip-hop actual me tiene cautivada. El proyecto musical de esta mujer es poderoso y eso se percibe tanto en el detalle como en el conjunto de su propuesta cultural. El primer tema que escuché de ella fue “Tomboy”, de su nuevo album 1992,[1] y quedé fascinada. Después me enteré que el video fue dirigido por su amiga Milah Libin, otra joven artista y escritora de Nueva York que impulsa el arte underground; juntas crearon Smart Girl Club, una colectiva que brinda espacios seguros para mujeres creadoras.

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Princess Nokia cumplirá 25 años este miércoles 14 de junio, nació en el Jacob Riis Houses, un vecindario de clase obrera ubicada en el Lower East Side de Nueva York, es de ascendencia puertorriqueña y recupera sus raíces como afrodescendiente en un contexto racista, sexista y heteropatriarcal. Ella es una artista independiente que sabe muy bien del mainstream musical capitalista como el monstruo terrible que espera devorar propuestas artísticas subversivas para seguir con el blanqueamiento (whitewashing) o la apropiación de aquellos elementos culturales de un grupo en resistencia para despojarlos de su significado. Por eso, se enorgullece al decir que ha rechazado al menos cinco contratos musicales por ser insuficientes. Ella usa el internet como la plataforma más poderosa para dar a conocer su música; sin embargo, argumenta que todo artista underground asume sus raíces y las imprime en el mundo innovando el arte en general, por lo tanto considera justa y necesaria una remuneración por ese trabajo: “underground art deserves to be on the top of an editorial or an endorsement”/ “el arte underground merece estar en la cima de un editorial o de una firma”. También señala que el capitalismo es asqueroso. Estas declaraciones las da en una entrevista mientras se fuma un par de porros de mariguana.

Cuando escuché “Tomboy” me dejé llevar por la espiral de ritmos recurrentes que logra con el estribillo: “who dat is hoe that girl is a tomboy”/ “quién es esa puta esa chica es una marimacho”, y pensé que un término despectivo en un principio (tomboy/marimacho), una vez reapropiado, lo transforma en una oda a la deconstrucción genérica y la autodeterminación:

Como Princess Nokia puedo proyectar los aspectos multidimensionales de mí misma que no podría expresar con el nombre de Wavy Spice. Puedo aventurarme en cualquier terreno musical o en el personaje de mi elección sin confusión. Estoy haciendo música mundana, música que hablará con todo tipo de gente, chicas banjee del ghetto en Harlem, las novias adolescentes en el Oriente Medio, chicos homosexuales en el este de Asia. Las etiquetas ya no importan. Mi nueva música es cósmica y tridimensional, y realmente hablará de quién es Princess Nokia. Princess Nokia es sonido. Es progresión. Es todo lo que soy.[2]

En la primera escena del video de “Tomboy” aparece Princess Nokia cargando un balón de basketball, sonriendo, en medio de otras dos chicas de color. La estética del ghetto inunda la pantalla, ellas lucen pantalones deportivos tumbados, tenis, sudaderas holgadas y joyas de oro; aparece el barrio con sus altos edificios de multifamiliares, luego el interior de un departamento, su abuela, una pared tapizada de retratos donde podemos ver a Destiny de pequeña. En otra escena la vemos desbordando sensualidad mientras fuma un gran porro frente a una ventana, en otra viste una piyama rosa y come un cereal en un plato hondo de plástico, también se la ve con sus amigas entrando a un parque skater.

En un contexto heteropatriarcal que oprime a las mujeres en todos sus aspectos, considero esta propuesta como un canto de rebeldía maravilloso que muestra la belleza que no esperan ver aquellos seguidores de un modelo impuesto por la supremacía blanca, sexista y racista. Me interesa retomar la idea del erotismo que propone la lesbofeminista norteamericana y negra Audre Lorde:

Lo erótico es un recurso que reside en el interior de todas nosotras, asentado en un plano profundamente femenino y espiritual, y firmemente enraizado en el poder de nuestros sentimientos inexpresados y aún por reconocer. Para perpetuarse, toda opresión debe corromper o distorsionar las fuentes de poder inherentes a la cultura de los oprimidos de las que puede surgir energía para el cambio. En el caso de las mujeres, esto se ha traducido en la supresión de lo erótico como fuente de poder e información en nuestras vidas.19075163_10155269375926542_351402484_n

En la sociedad occidental, se nos ha enseñado a desconfiar de este recurso, envilecido, falseado y devaluado. Por un lado, se han fomentado los aspectos superficiales de lo erótico como signo de inferioridad femenina; y, por otro, se ha inducido a las mujeres a sufrir y a sentirse despreciables y sospechosas en virtud de la existencia de lo erótico. (Audre Lorde en “Usos de lo erótico: lo erótico como poder”).[3]

Desde mi reflexión, “Tomboy” es la invitación admirable a romper con las imposiciones de un sistema que nos obligan a ser de cierta manera por el hecho de juzgarnos a partir de nuestros genitales. Lorde teoriza sobre el erotismo que las mujeres afloramos en nuestros entornos y propone su rescate como la vía más importante para nuestro autoconocimiento, defensa, crecimiento y creatividad; se trata de recuperar el placer que nos ha sido arrebatado. Princess Nokia mantiene como eje esta idea y con ella trabaja contra las violencias a las que estamos expuestas las mujeres, sobre todo aquellas mujeres de color, que son pobres y no heterosexuales. No estamos frente a una chica que solamente le gusta rapear, Destiny sabe muy bien lo que hace, por qué, cómo y para quiénes. Todo arte verdadero es político, lo personal es político, el feminismo es una ética para la supervivencia y con todo ello, Princess Nokia rompe paradigmas y contribuye a la armonía del universo desde lo local hacia lo global por medio del hard work, del trabajo aguerrido dentro de una comunidad en resistencia. Es la crazy G, su barrio la respalda, la manada la respaldamos y la honramos.

giphy

Referencias:

princessnokia.org

https://www.vice.com/en_us/article/princess-nokias-metallic-butterfly

http://prrra.es/princess-nokia-y-el-orgullo-de-ser-una-bruja/

Videos:

https://www.youtube.com/watch?v=AH-LyInSNYw

Ella es la big sister:

[1] http://princessnokia.org/1992

[2] http://bullettmedia.com/article/hear-wavy-spice-transform-into-princess-nokia-on-nokia/

[3] Audre Lorde. (2017). La Hermana, la extranjera (extractos). Oaxaca: Fusilemos la noche. Una edición basada en la traducción de LIFS, Lesbianas Independientes Feministas Socialistas, disponible en: http://glefas.org/download/biblioteca/feminismo-antirracismo/Audre-Lorde.-La-hermana-la-extranjera.pdf

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